Sankalpa o pensamiento semilla

En lo más profundo de cada uno de nosotros reside un anhelo ardiente, una intención que
yace en la esencia misma de nuestro ser. Esta llama interior es la fuerza que impulsa nuestros sueños, nuestros deseos más profundos y nuestra búsqueda de un propósito significativo en la vida. 

La cuestión es cómo podemos darle forma a esa intención, cómo podemos nutrirla y guiarla hacia la manifestación. La respuesta a esta pregunta se encuentra en el antiguo arte de los sankalpas. Swami Niranjananda, de la Bihar School of Yoga en la India, al que he tenido la suerte de conocer y que fue el que me inició, hace ya años dio un
satsang en el que hablaba sobre el sankalpa, que creo que puede ser una buena introducción para este libro de Victor Morera, sobre pensamientos semilla o sankalpas.

Decía Swami Niranjananda:
¿Qué es el sankalpa? Muchas personas dicen que es una afirmación positiva, un pensamiento positivo, pero en realidad el sankalpa es un proceso de entrenamiento de la mente para desarrollar la voluntad y la claridad de pensamiento. A través
del sankalpa aprendemos cómo entrenar la mente para que la voluntad cobre vida.
El sankalpa no es solo un pensamiento, es un poder, una fuerza. Cualquier cosa que pienses se proyecta al medio ambiente. Así como hay ondas
de radio y frecuencias invisibles en el ambien te que pueden capturarse con los instrumentos correctos, de la misma manera, los pensamientos y los deseos también tienen una frecuencia.
La negatividad y la positividad, el pesimismo y el optimismo, tienen una frecuencia. Lo que expresas deja una impresión en el canal mental y las ondas se transmiten. Si hay una intensidad detrás de un pensamiento, detrás de un sankalpa, detrás de una resolución, entonces el selector de canales, la huella en la mente, será más fuerte y podrá
acceder a ese canal con mayor frecuencia y facilidad. Es como el canal preestablecido.
El sankalpa no es solo un deseo, es una convicción. Es fe en uno mismo, fe en que uno puede hacerlo. El sankalpa no puede ser “Deseo que fuera así” o “Deseo convertirme en eso”. Eso es una ilusión. El sankalpa es la convicción de que “me convertiré en eso”. El sankalpa es confianza y fe en uno mismo, en la propia fuerza y coraje.
“Tengo eso, por lo tanto, puedo convertirme en eso”.
Para llegar a este estado, comienza con algo muy básico: cambiar los hábitos, cambiar las limitaciones que inhiben tu crecimiento. Intenta comprenderte a ti mismo, observarte a ti mismo, encontrar los bloqueos y superar una cosa a la vez.
No tengas una idea abstracta o un concepto inalcanzable sin capacitación previa. Los niños quieren crecer rápidamente. Cuando van a la escuela, quieren completar la escuela rápidamente. Pero el factor importante es un buen rendimiento en el curso en que uno se encuentra, sin preocuparse de cuándo vas a obtener el título o diploma. Si uno puede tener un buen rendimiento durante el curso en el que se encuentra, aprobará y pasará al curso siguiente.
Concéntrate en el presente. Haz caso omiso de inseguridades del futuro. Si algo va a suceder en el futuro, ¿por qué preocuparse ahora? Perfecciona tu presente. El problema es que estamos tan tensos que nuestro pasado es tenso, nuestro presente es
tenso y nuestro futuro es tenso. Pero el yoga nos enseña que el presente tiene que ser perfecto.

El sankalpa es un paso, no un pensamiento, y cuando das ese paso para cumplir con el sankalpa, para afinar tu vida, recuerda que cuanto más positivo, optimista y sattvico seas, más fuerza ganarás y más avanzarás.

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