Qué es yogaterapia
¿Cuál es la diferencia entre una clase en grupo y una sesión de yogaterapia?
CLASE EN GRUPO o particular
Sesiones en grupo
Son encuentros regulares, en horarios fijos, para moverse con atención y cuidar la salud del cuerpo en compañía. No se trata de aprender posturas ni de conseguir una forma determinada, sino de explorar movimientos sencillos y notar qué efecto tienen en ti.
Cada sesión propone secuencias fluidas, basadas en gestos funcionales, como elevar un brazo, inclinarse hacia un lado y regresar al centro, junto con trabajo de respiración y momentos de atención y quietud. Los movimientos se adaptan a cada persona: no hace falta flexibilidad ni experiencia previa, y cada uno avanza hasta donde su cuerpo se lo permite ese día.
Las sesiones van cambiando según las personas que forman el grupo y el momento en que se encuentran, de modo que la propuesta se ajusta a lo que el grupo necesita y no a un programa cerrado.
Por qué en grupo
Practicar en grupo aporta algo que es difícil de lograr solo. La regularidad se sostiene mejor cuando hay un horario y una cita, el ritmo compartido ayuda a mantener la atención y ver a otros moverse y sentir hace más fácil permitirse hacerlo. Además, el grupo genera un espacio de confianza y de calma que favorece el trabajo interior.
A quién va dirigido
A quien quiere mejorar su movilidad, aliviar tensiones o simplemente dedicarse un tiempo semanal, sin importar su edad o su condición física. Quienes buscan un acompañamiento más específico para un síntoma concreto pueden combinar las sesiones grupales con sesiones individuales.
SESIÓN de YOGATERAPIA
Sesiones individuales para cuidar tu salud
Son sesiones personalizadas para quien busca ayuda con un síntoma concreto o con un estado de malestar, físico o emocional. No están pensadas para aprender una disciplina, sino para que te sientas mejor y tengas herramientas propias para mantenerlo.
Con qué puedes venir
Acompañamos a personas que llegan con ansiedad, estrés, dificultades para dormir, dolores articulares o de espalda, tensión emocional o cualquier molestia que esté afectando a su día a día. No hace falta tener un diagnóstico ni saber qué es lo que te pasa: parte del trabajo consiste en entender cómo se ha llegado hasta aquí.
Cómo trabajamos
Cada proceso es distinto porque cada persona lo es. Partimos de tu historia, de tu cuerpo y de tu situación actual, y con esa información diseñamos una práctica pensada para ti: movimientos, respiración y ejercicios de atención adaptados a tus síntomas, a tus capacidades y al tiempo del que dispones.
Esa práctica está pensada para hacerla a diario en casa, de forma sencilla y sostenible. Los cambios llegan con la regularidad, no con la intensidad, y por eso la constancia es lo que más importa.
Un seguimiento acordado
Acordamos sesiones de control para observar cómo evolucionas: cómo duermes, cómo se mueve tu cuerpo, cuánto ha cambiado el dolor o cómo te sientes en tu día a día. Con lo que vamos viendo, ajustamos la práctica y la vamos afinando hasta acercarnos al objetivo que definimos al principio.
Un complemento, no un sustituto
Este trabajo no sustituye la atención médica ni psicológica. Si estás en seguimiento por algún problema de salud, puede ser un buen complemento, siempre en coordinación con tu profesional sanitario.
Esquema de una sesión de yogaterapia
Sesiones personalizadas de movimiento y salud
Son sesiones individuales para quien busca ayuda con un síntoma concreto o con un estado de malestar, físico o emocional. No están pensadas para aprender una disciplina, sino para que te sientas mejor.
Acompañamos a personas que llegan con ansiedad, estrés, dificultades para dormir, dolores articulares o de espalda, tensión emocional u otras molestias que afectan a su día a día.
Tras la primera sesión se diseña una práctica breve para hacer a diario en casa, adaptada a tus síntomas, a tu ritmo y a tu tiempo. Después acordamos sesiones de seguimiento para observar cómo evoluciona y ajustar la propuesta hasta alcanzar el objetivo que nos hemos marcado.
Cómo es la primera sesión
Empezamos conociéndonos. Hacemos una lectura corporal, observando tu postura, tu movimiento y tu respiración, y completamos una ficha con la información que nos ayude a entender cómo se ha llegado a la situación actual.
Después definimos un objetivo principal a corto, medio y largo plazo, y elegimos las herramientas que faciliten el paso del estado actual al deseado. A partir de ahí se diseña una práctica atendiendo a tus síntomas.
Nuestro trabajo no es enseñarte técnicas, sino acompañarte a superar un problema físico o emocional.
Un proceso personalizado
Cada persona tiene su propio ritmo para integrar las propuestas, y lo respetamos. Buscamos que seas tú quien restablezca su equilibrio, ya sea físico, muscular, articular, mental o emocional, mediante el movimiento, la respiración y la atención.
Con una práctica regular y constante, el cuerpo se relaja, la tensión disminuye y se recupera una sensación de equilibrio. Es un camino personal de toma de conciencia en el que se recupera el propio ritmo y la vitalidad, y se gana claridad sobre lo que te ocurre y sobre cómo cuidarte.
