Disfruta practivando en compañía de un grupo de personas reducido, con atención por parte de profesor muy personalizada, elemento que nos parece indispensable para una práctica eficaz, segura y saludable.

Partimos de una visión global del ser humano, que tiene en cuenta sus diferentes dimensiones: el cuerpo, las emociones y el campo mental.

El trabajo que proponemos incluye un amplio abanico de herramientas para que puedas, de forma progresiva, ir conociéndote y alcanzar los objetivos que te aportan practicar yoga.

QuÉ puede aportarte LA PRÁCTICA

reducIR el estrés

La práctica habitual y progresiva, adaptada a cada persona y a cada momento de su vida,  tiene efectos positivos en el organismo, que contribuyen a que alcancemos una mayor calidad y esperanza de vida.

La práctica ayuda a reducir el nivel de cortisol, la hormona relacionada con el estrés, que ocasiona problemas de salud de todo tipo.

Al incidir directamente en esta hormona, la práctica del yoga aumenta nuestra resistencia a enfermedades e infecciones.

GANAR flexibilidad

La flexibilidad nos ayuda a evitar lesiones. Poco a poco, según vamos realizando las posturas mejoramos la flexibilidad y desaparecen muchos dolores musculares provocados por tensiones y malas posturas.

La práctica ayuda a fortalecer los músculos, al tiempo que ganamos mayor flexibilidad. Fortaleciendo la  musculatura protegemos los huesos, evitamos lesiones y prevenimos enfermedades.

MEJORAR LA RESPIRACIÓN

Con la práctica de las posturas, aprendemos a tener un control permanente de la respiración, mejorando con ello la  oxigenación de todo el organismo.

Respirando de forma pausada y profunda, se ralentiza el ritmo cardíaco y se relajan los músculos.

Una práctica bien adaptada, alivia dolores crónicos como el dolor de cuello, la artritis reumatoide, dolor de rodillas, lumbalgia, dolor de espalda crónico, ciática o fibromialgia, entre otros.