
La fascia es un tejido que conecta todo el cuerpo
La terapeuta Françoise Mézières ya intuía hace décadas que el cuerpo funciona como una sola unidad, no como partes separadas.
Actualmente sabemos que la fascia es ese tejido continuo que une, sostiene y comunica cada estructura corporal. Es flexible, húmeda y adaptable. Ayuda a transmitir fuerza y movimiento, pero también participa en cómo sentimos el cuerpo y cómo respondemos al estrés o a las emociones.
La fascia necesita movimiento y agua
La fascia funciona como un sistema hidrodinámico, para mantenerse sana necesita hidratación, espacio y movimiento.
Está formada por sustancias como colágeno, elastina y hialuronano, que le permiten deslizarse y adaptarse. Su calidad cambia según cómo vivimos.
La fascia puede volverse más rígida o densa cuando hay:
- Estrés constante,
• Inmovilidad,
• Inflamación,
• Traumatismos,
• Cansancio acumulado.
En cambio, el movimiento consciente, la respiración y una buena hidratación ayudan a que el tejido recupere fluidez y elasticidad.
Las propuestas de Alma Yoga son propuestas para que el cuerpo se mueva con libertad, con lo que aparece la sensación de alivio o bienestar general.

Añadir un comentario